
La noticia de la balacera en la escuela primaria de Uvalde, Texas ha sido tendencia esta semana con escalofriantes testimonios como el de una niña que sobrevivió a la masacre y le relató a su madre como el asesino se carcajeaba mientras disparaba a los niños a diestra y siniestra.
Estas noticias son recurrentes en el país del norte que ha sido renuente a modificar la ley de adquisición y tenencia de armas, siendo mas fácil comprar una pistola que una botella de vino en un supermercado.
El 20 de abril de 1999 ocurrió una masacre en la escuela secundaría de Columbine -también ejecutada por dos alumnos- en el que asesinaron a 14 personas y dejaron heridas a mas de 20, historia que fue plasmada en el documental ganador del Oscar en el 2002, Bowling for Columbine de Michael Moore donde se expone este problema social y como dato relevante, aparece el actor Charlton Heston (los 10 mandamientos) defendiendo a la asociación del rifle, de la cual era vocero.
En nuestro país existen legislaciones al respecto de la tenencia de armas. Es complicado obtener una licencia y utilizarla es un gran riesgo, aunque el código penal garantice la legítima defensa (bajo determinadas circunstancias), pero que incluso así en la práctica implica cárcel y un proceso muy largo; sin embargo, en la calle circulan cientos de armas incluso hechizas que son la causa del incremento exponencial de asesinatos en el país. Que Dios nos libre que aquí se aprobaran leyes similares en este tema como las del país del norte.
La asociación civil Diálogos presentó su informe sobre la violencia homicida en Guatemala marzo 2022; en el que destaca que, durante los últimos siete años, a partir de 2019 se comenzaron a registrar mas homicidios. En los primeros tres meses de 2022 van 802 homicidios y 701 lesionados por violencia de los cuales el mayor porcentaje fue por arma de fuego, concentrando la mayor incidencia en la ciudad capital con el 40% de los homicidios. En el caso de las extorsiones, estas registran 5700 en lo que va del año.
Nuestros principales problemas sociales son diferentes, fruto en su mayoría de la falta de oportunidades, desigualdad y corrupción, pero a la vez hay puntos de convergencia como el deterioro integral del que son victimas las nuevas generaciones a causa del acceso ilimitado a todo tipo de contenidos, especialmente con mensajes de violencia en redes sociales, juegos de video y plataformas de streaming que han convertido a nuestra sociedad en insensible y espectadora atenta del nuevo show que a diario nos presentan los medios.

