Por: Jose Rodolfo Custodio Arango
La atropellada campaña política en Guatemala llegó al final. Un proceso que nos mostró toda clase de estrategias, argucias y cualquier adjetivo alusivo a la transa y la marufia.
Desde la suspensión de la candidatura de Telma Cabrera por culpa de Jordán Rodas, pasando por la campaña anticipada de Roberto Arzú y la cancelación del tiktoker Carlos Pineda, quién de héroe pasó a villano de la noche a la mañana, el Tse dejó más dudas que nunca en un proceso atropellado y lleno de aristas que ya muchos analistas han examinado.
Además, este proceso reveló infinidad de nuevas estrategias de marketing político por parte de los candidatos presidenciales que como es costumbre trajeron asesores extranjeros para planear campañas millonarias que luego de haber fracasado, buscarán alianzas con alguno de los dos ganadores, para obtener prebendas en el próximo gobierno y pagar esas grandes deudas con que se quedaron.
La ambición enfermiza de Sandra Torres nuevamente le pasará factura. Promesas imposibles y fuera de toda lógica como la del Intecap en los Usa entre muchas otras, alianzas turbias con partidos igual de sucios que la une y con un sector de la iglesia evangélica que en su ambición y temor por perder sus privilegios, se unió al discurso de miedo de una supuesta agenda 2030 que fue aprobada desde el gobierno de Otto Pérez y que no tiene nada que ver con lo que están predicando, -pero peor aún- poniendo a un candidato de vicepresidente que deja en ridículo a su gremio con su nivel académico deplorable y su cero conocimiento del funcionamiento del estado, Pero además, nadie puede negar que el hartazgo por la une, su historia y sus líderes es popular y está en su contra.
Por su parte el partido semilla que no sabe ni cómo llegó hasta allí, sufre al no tener bases sólidas en los departamentos y los candidatos electos a diputados están partiéndose en varias partes para organizarse; esto aunado a los casos que el MP les ha imputado, como la cancelación del partido que va y viene entre cortes y las firmas falsas, Tonadita con la que nos dejó mareados Sandra Torres en el último debate televisivo.
Los guatemaltecos estamos hartos de la inseguridad, falta de trabajo y oportunidades, salud, vivienda y condiciones dignas. Francisco de Quevedo dijo: “Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir”. Es muy difícil que el próximo presidente pueda efectuar tantas demandas, porque aunque sus intenciones sean buenas, el aparato estatal está podrido, la corrupción campea a sus anchas en todo y es necesario un cambio total de paradigmas para obtener resultados diferentes, pero para ello se necesita que pasen varias generaciones, de la noche a la mañana no pasará.
Al parecer la suerte está echada, hace cuatro años a Giammattei muchos le decían “mi lord”, ahora es el “tío Berni”, quiero saber cómo le dirán luego de un año de gobierno.

