Por. Rodolfo Custodio Arango
Escribir estas letras a final de año es una catarsis necesaria; no solo para analizar las cosas buenas o malas, sino para darle unos golpecitos a la brújula de la vida y buscar nuevamente el norte, porque es un hecho que las circunstancias y problemas han movido los imanes de esta, desviándonos a veces del camino.
Debo confesar que escribo esto con mas quejas que sosiegos pues ha sido un año difícil. Algunas metas quedaron a medias y las expectativas sobre determinados proyectos no se cumplieron. Las circunstancias pudieron ser muchas, pero al final el análisis de obtención pudo haber quedado debiendo, aunque en las verdaderas riquezas como la vida y la salud seamos millonarios, pero que quizás sea a lo que menos le ponemos atención.
La economía fue un factor determinante este año. Quizás tuvo que hacer giros de negocio varias veces para mantenerse a flote, la competencia es voraz y los efectos de la pandemia los estamos viendo en la actualidad. Como nunca las oportunidades de empleo son escasas y ganarse la plata necesaria para cubrir los gastos es una tarea difícil.
Hace unas semanas escuché en la radio algo sobre el perdón: Este debe ser primero a nivel personal, porque es verdad que constantemente usamos la frase: “Si pudiera regresar el tiempo no haría lo mismo, o cometería los mismos errores”; Pero lo que sucede es que con los años adquirimos nuevos conocimientos y madurez que nos hacen analizar de manera diferente los errores del pasado. Lo sucedido no puede cambiarse y fue clave para las personas que somos hoy, perdónese, olvide sus desaciertos del pasado, enfóquese en su presente y planifique su futuro. Solo allí, ya logramos un gran avance para el año nuevo.
Viktor Frankl analizó a profundidad la “Psicopatología de masas” la cual propone que al hombre se le puede arrebatar absolutamente todo, exceptuando la última de sus libertades humanas, que es la elección de su actitud ante la vida. En ella entran los recuerdos, los valores y los ideales. Este estudio desarrollado durante la segunda guerra mundial demostró que incluso en los campos de concentración hubo personas que, aferradas a su libertad interior, mantuvieron alto su espíritu frente a las horribles atrocidades que vieron y sufrieron en carne propia. Este estudio, además comprobó que cuando las personas poseen recuerdos o ideales firmes a que aferrarse, tienen la capacidad de sobreponerse física y psicológicamente a cualquier trauma. Muchas películas y medios masivos utilizan esta premisa para presentarnos historias de éxito todo el tiempo.
Lo cierto es que cualesquiera hayan sido nuestras circunstancias este año, conviene luego de hacer el análisis respectivo, alzar los ojos al cielo y dar gracias por la vida, las ideas y las metas, que son el motor para alcanzar nuestros objetivos. Algunos tienen un trabajo al cual asistir la otra semana, otros inician el año sin uno, pero sepa que si sus motivaciones son claras y honestas la provisión vendrá. “Joven fui y ya soy viejo, y no he visto justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan” dijo el salmista. Las circunstancias pueden parecer adversas, pero solo la confianza en Dios, el trabajo y la persistencia nos permitirán cumplir esas metas pendientes. Yo procuraré abrazar muy fuerte a mis seres queridos y dar gracias a Dios junto a ellos por las puertas abiertas y por las puertas cerradas de este año, porque todas fueron para nuestro bien. ¡Feliz año nuevo!


El final de cada año, debe ser como un álbum, en el que, a pesar de haber recuerdos dolorosos e incómodos, elegimos conservar solo aquellos que nos provocaron una sonrisa.
Me encanta tu reflexión !
Lo que es verdad es que todo lo vivido es aprendizaje puro y duro, pienso que los principales MASTERS obtenidos sin pasar por la Universidad, son aquellas experiencias que han constituido retos casi imposibles en los que no siempre se gana $, pero sí experiencia y madurez, la aceptación, la gratitud y la FE, son claves para seguir adelante de cara a un futuro incierto, hay que vivir el presente lo mejor que se pueda y no olvidar que el pasado ha hecho con lo bueno y lo malo, lo que somos hoy. FELIZ AÑO 2023 !
El drama humano de la existencia y la injusticia del gobierno de hombres para los hombres, deja al descubierto la dura realidad porque pocos tienen mucho y la mayoría la está padando bastante difícil; pero tenemos vida y salud y, sobre todas las cosas, la mirada puesta en nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Talvez nuevos aires vendrán en el futuro inmediato y podremos enfrentar la adversidad que el año viejo dejó.
Siempre veremos el horizonte como el final de la injusticia y atrás estará nuestra prosperidad.